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Defenderse
del frío y del calor
Antes
de elegir la ropa que más conviene llevar para tal o cual situación,
es fundamental entender a cuales mecanismos responden los fenómenos
del frío y del calor.
En
el hombre, la temperatura central tiende a mantenerse en un nivel constante
por un mecanismo de termostato reflejo; es una reacción involuntaria
que ocurre cuando la temperatura ambiente supera los 27 C o baja de los
22 C. En estos casos, el cuerpo reacciona de manera de enfriar o producir
calor, y así mantener el núcleo del cuerpo (torax, abdomen
y cerebro) a una temperatura de aprox. 37 C. Es por esto que le corresponde
a la PIEL (que es la envoltura de este núcleo) el rol de
evacuar calor, en caso de temperatura interna muy elevada, y de aislar,
en caso de frío.
¿Por
qué tenemos frío?
Nuestro cuerpo pierde calor de cuatro maneras: la convección,
la conducción, la radiación y la evaporación.
Además, hay tres factores que acentúan el efecto del frío:
el viento, la humedad y la altitud.
La convección: es provocada por el
contacto entre al aire (o agua) y la piel. Este aire (o agua) fría
bombea fuera de la piel una cierta cantidad de calor. Igualmente, cada
vez que respiramos, el aire frío inspirado es también responsable
de una pérdida de calor.
La conducción: es provocada por la
transmisión del calor del cuerpo a un objeto que tocamos. Típicamente
esto ocurre cuando dormimos sobre un suelo frío o cuando estamos
ocupando zapatos "delgados" en la nieve. Es por esta razón
que, cuando dormimos a la intemperie, es muchas veces más importante
preocuparse de que lo que está bajo nosotros nos aisle lo mejor
posible del suelo en lugar de privilegiar lo que nos cubre...
La radiación: el cuerpo irradia calor
a una tasa proporcional a la diferencia de temperatura entre el cuerpo
y la del medio ambiente. La radiación es responsable del 50% de
la pérdida total de calor de un cuerpo... y la mayor parte de este
calor se pierde por la cabeza.
La evaporación: esta forma de pérdida
de calor se debe a la transpiración. En realidad, esta última
interviene como defensa contra el calor (ver más adelante). Pero
en casos de condiciones atmosféricas frías, la transpiración,
al enfriarse, o por fenómenos de condensación, se transforma
rápidamente en un factor de frío.
El viento: durante el fenómeno de
convección descrito más arriba, el aire frío que
al contacto con la piel "bombea" calor fuera del cuerpo, se
calienta a su vez... y bombea entonces cada vez menos calor. Pero, si
este aire es reemplazado permanentemente bajo el efecto del viento (o
el agua fría...), entonces hay una pérdida continua de calor.
Este fenómeno ha sido estudiado extensivamente por la tropas norteamericanas
estacionadas en Alaska y ha sido bautizado como el "Wind Chill Factor".
La humedad: la conducción térmica
del agua es 20 veces superior a la del aire! Esto quiere decir que la
pérdida de calor del cuerpo ocurre 20 veces más rápido
en el agua que en el aire. Es por eso que uno tiene más frío
en el agua que en el aire (atención a los kayakistas y amantes
del rafting...). Concretamente, se estima que la humedad del aire puede
multiplicar hasta en 14 veces la acción del frío.
Altitud: se debe estimar una baja de 6 C
por cada 1000 metros de altitud. Esto es sin contar que la menor disponibilidad
de oxígeno disminuye también las capacidades de defensa
del organismo contra el frío.

¿Por
qué tenemos calor?
El
cuerpo acumula calor de origen interno y de origen externo:
El calor interno:
cualquier trabajo muscular crea calor. Es por esto que, cuando hacemos
un esfuerzo físico, el 75% de la energía producida es transformada
en calor, y sólo el 25% en trabajo...
El calor externo:
encontramos aquí los fenómenos responsables del frío
- la convección, cuando el aire es más caliente que la piel,
y la conducción. La humedad es también un factor agravante
del calor pues acelera la convección del aire caliente hacia la
piel y porque entorpece uno de los mecanismos de defensa del cuerpo: la
transpiración.
¿Cómo se defiende el cuerpo del frío?
Al tener frío, el cuerpo utiliza por reflejo dos mecanismos de
regulación: la termogénesis, que consiste a fabricar
calor, y la aislación, que consiste a limitar las pérdidas.
La termogénesis: ésta consiste
en utilizar todas las sustancias energéticas disponibles para que
puedan ocurrir los trabajos bioquímicos que producen calor (es
lo que llamamos metabolismos). El principal elemento de termogénesis
es el trabajo muscular reflejo, que se traduce en los conocidos tiritones.
La
aislación: cuando la piel pierde su calor al estar en
contacto con el aire o agua fría, el interior del cuerpo se enfría
a su vez pues la sangre que circula al nivel de la piel también
ha bajado de temperatura. Entonces, por reflejo, el organismo reduce el
flujo sanguíneo a nivel de la piel por medio de una contracción
del diámetro de los vasos sanguíneos: es lo que se llama
la vasoconstricción cutánea (efecto corteza-núcleo).
Esto explica el motivo por el cual, cuando tenemos frío, la piel
es de color blanco. Otra consecuencia de este reflejo es que el cuerpo,
para proteger sus funciones vitales (pulmones, corazón, cerebro),
sacrifica la periferia, es decir, la piel y las extremidades. Estas últimas
pueden entonces colocarse en peligro y pueden producirse congelamientos...
sin haber sentido frío!
¿Como
se defiende el cuerpo del calor?
El fenómeno de termoregulación, que también es reflejo,
pone a trabajar tres mecanismos: la transpiración, la convección
y la respiración; los dos primeros son sólo posibles
por la vasodilatación cutánea.
La
transpiración: el enfriamiento de la piel se obtiene por la
evaporación del agua sobre la piel. Esto merece un par de comentarios:
esta agua es perdida por el organismo, y como éste necesita agua,
es importante beber agua para compensar... lo que además permitirá
seguir transpirando. Por otro lado, si utilizamos ropa muy impermeable
que impida la evaporación y si hace frío, vamos a acumular
agua sobre la piel, la que se enfría muy rápidamente: tenemos
frío.
La
convección: es el factor responsable de la pérdida de
calor que asegura el enfriamiento del cuerpo. Notar que mientras más
se renueve la capa de aire, mas eficaz será el mecanismo de enfriamiento.
Es lo que ocurre cuando vamos en vehículo, o cuando hay viento.
La respiración: el aire inspirado, más frío
que el cuerpo, toma calor del cuerpo y se satura de vapor de agua al pasar
por los pulmones. En tiempo frío, la respiración es también
un factor de enfriamiento.
La
vasodilatación cutánea (efecto núcleo-corteza): para
que los mecanismos de transpiración y convección funcionen
a nivel de todo el organismo, es necesario que el calor interno del cuerpo
sea conducido hacia la piel. Es la sangre la que hace este trabajo, y
para que esta transferencia sea más eficaz, el organismo dilata
los vasos sanguíneos de la piel. De esta manera el flujo sanguíneo
es atraído hacia la superficie del cuerpo donde es expuesto al
enfriamiento. Esto explica el motivo de enrojecer cuando tenemos calor.
Extraido
y modificado de "Sports et Techniques de l´Aventure - Dominique
Le Brun"
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